Se podrá jugar el partido, siempre y cuando el equipo tenga como mínimo siete jugadores. Un jugador que se incorpore después del saque inicial podrá jugar, siempre y cuando su nombre forme parte de la lista que se haya entregado al árbitro antes del partido.
Se suspenderá definitivamente el partido y el árbitro entregará un informe a las autoridades pertinentes después del encuentro.
El árbitro interrumpirá el juego, reducirá el equipo al número de jugadores correcto y entregará un informe a las autoridades pertinentes después del encuentro.
Se sacará del campo al jugador sobrante y:
Véase también «Suplentes o miembros del cuerpo técnico» en la sección «Interferencia en el campo».
Proseguirá el juego y se amonestará (tarjeta amarilla) a los dos jugadores la próxima vez que se interrumpa el juego.